Toros de Los Recitales- El 5º de Fernando Peña
Un domingo en los toros
Texto y fotos: J.M.S.V.

Media de Posada
Los domingos de toros en verano son fantásticos. Voy con tiempo y me detengo en los escaparates. Incluso me llevo alguna cosa para leer en los bancos que rodean la plaza. También me encanta charlar con César Palacios, porque tiene la sabiduría de quien no habla si no le preguntan.
Hoy es domingo, pero de Feria. He buscado a César y hemos compartido unos minutos de nuestras vidas en un burladero del callejón. Después he intercambiado experiencias con Sergio Sánchez Monge y con Juan Pelegrín (buena gente esta que cito), luego me he dedicado a fotografiar a los picadores en los charcos de la lluvia mientras me miraban atónitos los espectadores que se asoman por los ventanales árabes.
El público de los domingos tampoco es el de siempre. Llegan de aquí y de allá, con las entradas cedidas y disfrutan de la tarde con alegría. Meriendan, ríen las gracias y ocurrencias, saludan a uno y otro tendido y señalan con el dedo si localizan a los famosos.
Curro ha estado pinturero, elegante, bajando la mano, pero ha tenido una mala tarde con la espada. Me gustaron los naturales; Iván Vicente no ha conseguido acoplarse y Ambel Posada supo darle la distancia a su primero y dio también muletazos de gusto.
Las cuadrillas en tono alto, en picos si juzgamos a los picadores (ovaciones y pitos), y como hemos terminado pronto había más luz que de costumbre. Las tinieblas no son buenas para los fotógrafos.
Ya en la calle alguien me ha preguntado por la corrida, y sin darme tiempo a responder, uno que pasaba a mi lado lo ha hecho por mi y ha dicho: ¡Pues eso…!
He querido entender que se refería al domingo, no de agosto sino de Feria.

Un caballo atrapado por los barros

La medalla

Penúltima oración

Iván Vicente

Paseíllo

Curro Díaz ¡Va por ustedes!

Derechazo de Curro

Natural de Curro

Un par de Tito

Posada mandando

Fermín Vázquez

Las ocho y cuarto

Explicando la faena

Par de Javier Ambel

Iván Vicente de pecho

Toreo por alto

El de puerta o reserva

Tomando el olivo

Trinchera de Posada

Ambel Posada iniciando el quite
Es en el patio de caballos y lo del barro forma parte del misterio de la plaza. Pasa algunas veces y muy pocos lo ven. Suele ser en los momentos previos a la corrida, uno habla con un picador, bromea con un monosabio o simplemente pregunta a un mulillero. De pronto desvías la vista al suelo y en el barro,con el agua y como si fuera la memoria de este lugar, surgen imágenes que llegan y se esfuman. Juro que he visto aparecer retratos en sepia, cristalinos, de toreros antiguos y de otras personas que no se muy bien quienes son ni porqué están.Duran instantes y luego desaparecen revueltos con el agua bajo las pisadas de los caballos. A veces cuando las descubro busco a Sanchez Vigil por aquello de que el las caza al vuelo con su cámara, pero es todo tan rápido y son tan pocas las veces….
ResponderEliminar(comentario a la foto del caballo encerrado entre el barro)
Estupendo blog
SSM
Gracias por darnos otro punto de vista¡¡¡
ResponderEliminarenhorabuena.