Paulita, Serranito, Israel Lando
Toros de Palha
Grave cogida de Lancho al entrar a matar al sexto


El Avispa citando a Peluquito

Lancho citando a Peluquito de largo

Estocada de Lancho al tercero
Cambiado de Serranito


Haciendo surcos en el albero por obediencia a
Serranito

El sexto y último
Toros de Palha
Grave cogida de Lancho al entrar a matar al sexto
Texto y fotos: J.M.S.V.

El dramatismo
A las 22,27 recibo el parte médico de Taurodelta: “Herida por asta de toro en hemitorax izquierdo con trayectoria de 20 cm en cavidad torácica y orificio de salida en quinto espacio intercostal. Pronóstico muy grave”. Israel Lancho entró a matar para poner punto y final a una corrida de toros con mayúsculas. Los famosos, antaño “terroríficos” Palhas dejaron en evidencia a los toreros.
Cuando desde los tendidos abroncaban a los tres matadores, sobre todo a Paulita y Serranito, sentí decepción. No se si es esta la palabra. ¿De verdad esperaba el respetable de Madrid más de lo que hoy han hecho los toreros? ¿De verdad pensaba que con unas cuantas corridas en la temporada podrían estar por encima de los palhas?
Mientras el mayoral saludaba desde el tercio, Lancho yacía en la enfermería. No voy a mirar ni siquiera los apuntes después de ver como Sevilhano se ensañaba con Lancho. Fue una cógida trágica que dejó mudos a todos los que estaban a mi alrededor. Nos pedían que les mostráramos las fotografías para ver si era tan grave como parecía, y lo era.
Me comentó Domingo en el patio, el gran fotógrafo de Botán, que se notaba un ambiente extraño. Lo constatamos en el túnel, donde apenas entraron una docena de aficionados a retratarse con los matadores. ¿Dónde estaban los palizas de todas las tardes? ¿Dónde estaban los sobones?
Paulita, Serranito y Lancho llegaron pronto y pasaron el trago acompañados de sus cuadrillas. Eché de menos la media sonrisa de Lancho, ese gesto entre infantil y pícaro, que unido a su estatura me hicieron recordar en sus primeras actuaciones al gran Tip en la película Mi tío Jacinto (¡Ojo, solo por la estatura y con todo el respeto del mundo!). Estaba serio, demasiado serio, y las miradas en el túnel son como premoniciones.
Es verdad, no pudieron con los toros, pero tuvieron la dignidad de ponerse delante. Aquí debería citar a unos cuantos, a esos que cortan orejas y orejas en las plazas de segunda con los novillos-toros, cuajando faenas que algunos reseñan como históricas. Dudo que muchas de las figuras toreen mejor de capote que Paulita o Serranito, y por supuesto no dudo sino que estoy seguro que ninguno de ellos habría citado de largo como ha hecho Lancho en el tercero, desde el centro del ruedo, aguantando la embestida y sin despegar los pies del suelo. Pero los toros son así… y mientras un torero estaba roto, luchando con su destino, la masa aclamaba al mayoral.

Esa mirada de Lancho

Petos para los Palhas

El dramatismo
A las 22,27 recibo el parte médico de Taurodelta: “Herida por asta de toro en hemitorax izquierdo con trayectoria de 20 cm en cavidad torácica y orificio de salida en quinto espacio intercostal. Pronóstico muy grave”. Israel Lancho entró a matar para poner punto y final a una corrida de toros con mayúsculas. Los famosos, antaño “terroríficos” Palhas dejaron en evidencia a los toreros.
Cuando desde los tendidos abroncaban a los tres matadores, sobre todo a Paulita y Serranito, sentí decepción. No se si es esta la palabra. ¿De verdad esperaba el respetable de Madrid más de lo que hoy han hecho los toreros? ¿De verdad pensaba que con unas cuantas corridas en la temporada podrían estar por encima de los palhas?
Mientras el mayoral saludaba desde el tercio, Lancho yacía en la enfermería. No voy a mirar ni siquiera los apuntes después de ver como Sevilhano se ensañaba con Lancho. Fue una cógida trágica que dejó mudos a todos los que estaban a mi alrededor. Nos pedían que les mostráramos las fotografías para ver si era tan grave como parecía, y lo era.
Me comentó Domingo en el patio, el gran fotógrafo de Botán, que se notaba un ambiente extraño. Lo constatamos en el túnel, donde apenas entraron una docena de aficionados a retratarse con los matadores. ¿Dónde estaban los palizas de todas las tardes? ¿Dónde estaban los sobones?
Paulita, Serranito y Lancho llegaron pronto y pasaron el trago acompañados de sus cuadrillas. Eché de menos la media sonrisa de Lancho, ese gesto entre infantil y pícaro, que unido a su estatura me hicieron recordar en sus primeras actuaciones al gran Tip en la película Mi tío Jacinto (¡Ojo, solo por la estatura y con todo el respeto del mundo!). Estaba serio, demasiado serio, y las miradas en el túnel son como premoniciones.
Es verdad, no pudieron con los toros, pero tuvieron la dignidad de ponerse delante. Aquí debería citar a unos cuantos, a esos que cortan orejas y orejas en las plazas de segunda con los novillos-toros, cuajando faenas que algunos reseñan como históricas. Dudo que muchas de las figuras toreen mejor de capote que Paulita o Serranito, y por supuesto no dudo sino que estoy seguro que ninguno de ellos habría citado de largo como ha hecho Lancho en el tercero, desde el centro del ruedo, aguantando la embestida y sin despegar los pies del suelo. Pero los toros son así… y mientras un torero estaba roto, luchando con su destino, la masa aclamaba al mayoral.

Esa mirada de Lancho

Petos para los Palhas

La soledad del torero
Veinte minutos para las siete
Los trastos
Lancho y pensativo
Paulita liándose
Quite por chicuelinas de Paulita
Quite de Serranito

El Avispa citando a Peluquito

Lancho citando a Peluquito de largo

Estocada de Lancho al tercero

Cambiado de Serranito


Haciendo surcos en el albero por obediencia a
Serranito

El sexto y último
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