Julio Parejo, Javier Cortés, Moreno Muñoz
Novillos de Flor de Jara
Texto y fotos: J.M.S.V.
Javier Cortés estuvo a punto de abrir la puerta grande

Novillos de Flor de Jara
Texto y fotos: J.M.S.V.
Javier Cortés estuvo a punto de abrir la puerta grande

Cortés paseando la oreja de Regente
Había ese ambiente previo a la Feria de Otoño en esta tarde en la que finalizaba el ciclo internacional de novilladas. Cortés tuvo el mejor lote y lo aprovechó. Me gustó más en su primero, porque en el segundo toreó despegado. Estuvo entregado, centrado y torero, por eso se enrabietó cuando falló con el verduguillo después de una buena estocada. No quería salir a saludar, pero el público reconoció su labor y le obligó a hacerlo. “En el siguiente” –le gritaron desde el tendido- y así fue, porque en el quinto cortó una oreja. Fue una faena de poder, con tres naturales de lujo más las tandas con la derecha y los de pecho.
El colombiano Moreno Muñoz estuvo pinturero, artista y entregado. Dio una larga cambiada al tercero de las que se ven pintadas en los carteles, y comenzó la faena de muleta clavando las rodillas en el centro del ruedo. Al entrar a matar resultó cogido y el novillo le hundió las costillas, por lo que pasó a la enfermería y no pudo lidiar al sexto. Antes fue ovacionado y saludó desde el tercio.
Parejo no tuvo su tarde. Tres oportunidades perdidas, las dos suyas y la del sexto. Es verdad que el lote no fue propicio, pero estuvo desconfiado y descolocado. El toreo es así y habrá más ocasiones.
La novillada muy bien presentada, con ese peligro sordo que a veces no se ve desde los tendidos. Excepto el sexto, todos flojearon, pero el encierro fue interesante y los aficionados disfrutaron.
Había ese ambiente previo a la Feria de Otoño en esta tarde en la que finalizaba el ciclo internacional de novilladas. Cortés tuvo el mejor lote y lo aprovechó. Me gustó más en su primero, porque en el segundo toreó despegado. Estuvo entregado, centrado y torero, por eso se enrabietó cuando falló con el verduguillo después de una buena estocada. No quería salir a saludar, pero el público reconoció su labor y le obligó a hacerlo. “En el siguiente” –le gritaron desde el tendido- y así fue, porque en el quinto cortó una oreja. Fue una faena de poder, con tres naturales de lujo más las tandas con la derecha y los de pecho.
El colombiano Moreno Muñoz estuvo pinturero, artista y entregado. Dio una larga cambiada al tercero de las que se ven pintadas en los carteles, y comenzó la faena de muleta clavando las rodillas en el centro del ruedo. Al entrar a matar resultó cogido y el novillo le hundió las costillas, por lo que pasó a la enfermería y no pudo lidiar al sexto. Antes fue ovacionado y saludó desde el tercio.
Parejo no tuvo su tarde. Tres oportunidades perdidas, las dos suyas y la del sexto. Es verdad que el lote no fue propicio, pero estuvo desconfiado y descolocado. El toreo es así y habrá más ocasiones.
La novillada muy bien presentada, con ese peligro sordo que a veces no se ve desde los tendidos. Excepto el sexto, todos flojearon, pero el encierro fue interesante y los aficionados disfrutaron.
El cartel de hoy
Julio Parejo
Apurando el cigarrillo
me gusto cuando le dieron la oreja a un torero y pobre al que le pillo un toro espero que este bien
ResponderEliminarMe gustó Cortés, pero no consiguió rematar
ResponderEliminarCreo que el colombiano estuvo cumbre. No era fácil lo que hizo, sobre todo esa larga cambiada que tan bien recoge la fotografía
ResponderEliminara mi el colombiano me encanto ese chaval se la uega de verdad, y ademas torea precioso con la mano izquierda, cortes supo aprovechar las bondades del quinto, se le nota el oficio adquirido.
ResponderEliminarenhorabuena por vuestro blog me parece muy justa la cronica, y excelentes fotografias
ResponderEliminar