Hoy pudo ser…
Toros de Hijos de Celestino Cuadri
López Chaves: saludos con aviso y silencio
Salvador Cortés: silencio y pitos
David Mora: aplausos y silencio
Texto y fotos: JMSV

El índice de Mora mandando al toro

En el patio

Los monos probando los caballos

Salvador Cortés y su cuadrilla

Corbatín

David Mora

Capote de paseo
Toros de Hijos de Celestino Cuadri
López Chaves: saludos con aviso y silencio
Salvador Cortés: silencio y pitos
David Mora: aplausos y silencio
Texto y fotos: JMSV
El índice de Mora mandando al toro
Como tantas tardes, hoy pudo ser…pero no fue. Cuando en Madrid se aplauden toros en el arrastre es que los toreros de oro no han estado bien, no así hoy los de plata, que algunos no solo cumplieron sino que incluso se desmonteraron, como Luis Mariscal y Rafael González.
Chaves quiso templar con ambas manos en el primero y sacó algunos pases lucidos, ganándose la ovación; en su segundo (el cuarto) el toro salió buscando gusanos en la arena y fue silbado, pero cuando se arrancó al caballo se quiso comer al picador. Le pegó el diestro dos derechazos y algún natural con gusto.
Salvador Cortés no tuvo su tarde, con un tercio de banderillas desordenado en el segundo y varios palos por el ruedo. El toro era reservón y no hubo faena. En el quinto, los 597 kilos del astado pusieron en aprietos al varilarguero. Hizo el quite Mora por chicuelitas, y Cortés no lo entendió.
David Mora recibió al tercero sentado en el estribo y se le cantaron olés a la verónica. Fue de largo el toro en varas y los pares resultaron de lujo. Decía mi compañero del 4 que Frijonero era un toro de bandera, y Salvador logró pintar un trincherazo para el recuerdo. La espada cayó baja. En el sexto, las nubes oscurecieron la plaza y Mora estuvo apático. Apuntamos una media pinturera con el índice marcando al toro su trayectoria.
Chaves quiso templar con ambas manos en el primero y sacó algunos pases lucidos, ganándose la ovación; en su segundo (el cuarto) el toro salió buscando gusanos en la arena y fue silbado, pero cuando se arrancó al caballo se quiso comer al picador. Le pegó el diestro dos derechazos y algún natural con gusto.
Salvador Cortés no tuvo su tarde, con un tercio de banderillas desordenado en el segundo y varios palos por el ruedo. El toro era reservón y no hubo faena. En el quinto, los 597 kilos del astado pusieron en aprietos al varilarguero. Hizo el quite Mora por chicuelitas, y Cortés no lo entendió.
David Mora recibió al tercero sentado en el estribo y se le cantaron olés a la verónica. Fue de largo el toro en varas y los pares resultaron de lujo. Decía mi compañero del 4 que Frijonero era un toro de bandera, y Salvador logró pintar un trincherazo para el recuerdo. La espada cayó baja. En el sexto, las nubes oscurecieron la plaza y Mora estuvo apático. Apuntamos una media pinturera con el índice marcando al toro su trayectoria.
Lo dicho: hoy pudo ser con lo de Cuadri, pero no fue. Mañana la novillada y pasado la prensa. Queda Feria para rato.
¡Ah... Julio Aparicio continua mejorando, una gran noticia para todos!
En el patio
Los monos probando los caballos
Salvador Cortés y su cuadrilla
Corbatín
David Mora
Capote de paseo
Lamentable el interés y el morbo alrededor de esta actividad que se lleva una gran cantidad de SUBVENCIONES de todos nosotros.
ResponderEliminarLos periodistas caen una y otra vez ante las presiones de los ganaderos que son los que se llevan el grueso del botín.