¡Sin palabras!
Texto y fotos: JMSV
Novillos de José Joaquín Moreno de Silva
Paco Chaves: Pitos tras tres avisos y bronca
Miguel Hidalgo: Silencio y tres avisos
Antonio Rosales: Silencio y saludos

El tercer aviso
A estas horas todo serán críticas para Chaves e Hidalgo. Antonio Rosales se salvará de la quema por su juventud y porque al menos mandó retirarse a los subalternos cuando tampoco supo que hacer en el sexto.
Hay mentiras que matan. Alguien ha engañado a los actuantes de esta tarde y es responsable de lo que pasó hoy en el ruedo. A sangre y fuego se llevarán marcado el hierro de Moreno Silva, más a fuego que a sangre.
Al salir de la plaza en dirección al hotel, en ese paseíllo invertido que deja a la espalda la Puerta Grande, tres fueron las imágenes que vi. Paco Chaves salía herido en el orgullo, pero con mirada desafiante hacia los tendidos; Hidalgo sonreía, tal vez por los nervios y por la relajación tras el miedo; Rosales saludó con leve gesto.
¿Qué pasa por la cabeza de un torero cuando la tarde se vuelve negra? Cuando la dignidad se esfuma y el murmullo de una plaza se transforma en risas y burlas, la Fiesta de los Toros se degrada.
Cuando lo mejor de la tarde es el final, poco más se puede añadir.
Antonio Rosales

Curro Chaves

Rosales liándose
Texto y fotos: JMSV
Novillos de José Joaquín Moreno de Silva
Paco Chaves: Pitos tras tres avisos y bronca
Miguel Hidalgo: Silencio y tres avisos
Antonio Rosales: Silencio y saludos
El tercer aviso
A estas horas todo serán críticas para Chaves e Hidalgo. Antonio Rosales se salvará de la quema por su juventud y porque al menos mandó retirarse a los subalternos cuando tampoco supo que hacer en el sexto.
Hay mentiras que matan. Alguien ha engañado a los actuantes de esta tarde y es responsable de lo que pasó hoy en el ruedo. A sangre y fuego se llevarán marcado el hierro de Moreno Silva, más a fuego que a sangre.
Al salir de la plaza en dirección al hotel, en ese paseíllo invertido que deja a la espalda la Puerta Grande, tres fueron las imágenes que vi. Paco Chaves salía herido en el orgullo, pero con mirada desafiante hacia los tendidos; Hidalgo sonreía, tal vez por los nervios y por la relajación tras el miedo; Rosales saludó con leve gesto.
¿Qué pasa por la cabeza de un torero cuando la tarde se vuelve negra? Cuando la dignidad se esfuma y el murmullo de una plaza se transforma en risas y burlas, la Fiesta de los Toros se degrada.
Cuando lo mejor de la tarde es el final, poco más se puede añadir.
Antonio Rosales
Curro Chaves
Rosales liándose
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