Una estocada de cuatro orejas
Texto y fotos: JMSV
Toros de Herederos de Salvador Guardiola
Eduardo Gallo: Silencio y Silencio
Iván Fandiño Saludos y Oreja
David Mora: Aplausos con aviso y Silencio con aviso


César Palacios

Paseíllo
Remate de Fandiño en el quite

Gallo en el primero

Estocada de Gallo
El segundo

Media de Fandiño

Con la derecha

Estocada de Fandiño al segundo
Perfilado
Texto y fotos: JMSV
Toros de Herederos de Salvador Guardiola
Eduardo Gallo: Silencio y Silencio
Iván Fandiño Saludos y Oreja
David Mora: Aplausos con aviso y Silencio con aviso

Estocada de Fandiño al quinto
Hay mil formas de ver una corrida, incluso más. Tenía yo a mi espalda a un aficionado de los que no para de hablar y nos iba narrando el espectáculo a lo Matías Prats (salvando las distancias, claro está). Y su corrida no era la mía; esto es, que no veía nada bueno en los toreros y veía todo malo en el ganado. Ahora estará dando explicaciones en algún bar o irá en el autobús cargándose de razones. ¿Qué quiero decir? Que el cansino histórico también existe en los toros.
Tres toreros y tres historias esta tarde. Aunque a veces la ficha no hace justicia, en este caso es claro exponente de lo sucedido. Se dejó el toro en el primero y Gallo estuvo aseadito, si bien lo mejor fue el quite de Fandiño; en el segundo Jarocho puso dos buenos pares y Fandiño no tuvo toro; el tercero lo brindó David Mora a Eduardo Gallo, y vimos una trinchera de cartel y un revolcón que dio al traste con la faena; el cuarto fue el toro que nunca existió…
Pero en el quinto Fandiño sacó todo lo que tenía dentro y además de valor derrochó torería. Además de arrancar los olés por dos tantas preciosas de verónicas, dejó buen sabor con los derechazos. Se perfiló y entró a matar como solo lo hacen quienes quieren triunfar en la plaza de Madrid. La espada entró hasta la empuñadura y salió por los aires como un rayo. Estocada de oreja; que digo de oreja, de cuatro orejas.
Se picó David Mora y recibió al sexto sentado en el estribo. Y puso todo para ganar el pulso a Fandiño, pero se rajó el toro y llegó el punto final.
Tarde de cielo gris, con viento y un tanto raro. Será la primavera…
Tres toreros y tres historias esta tarde. Aunque a veces la ficha no hace justicia, en este caso es claro exponente de lo sucedido. Se dejó el toro en el primero y Gallo estuvo aseadito, si bien lo mejor fue el quite de Fandiño; en el segundo Jarocho puso dos buenos pares y Fandiño no tuvo toro; el tercero lo brindó David Mora a Eduardo Gallo, y vimos una trinchera de cartel y un revolcón que dio al traste con la faena; el cuarto fue el toro que nunca existió…
Pero en el quinto Fandiño sacó todo lo que tenía dentro y además de valor derrochó torería. Además de arrancar los olés por dos tantas preciosas de verónicas, dejó buen sabor con los derechazos. Se perfiló y entró a matar como solo lo hacen quienes quieren triunfar en la plaza de Madrid. La espada entró hasta la empuñadura y salió por los aires como un rayo. Estocada de oreja; que digo de oreja, de cuatro orejas.
Se picó David Mora y recibió al sexto sentado en el estribo. Y puso todo para ganar el pulso a Fandiño, pero se rajó el toro y llegó el punto final.
Tarde de cielo gris, con viento y un tanto raro. Será la primavera…
La plaza a las cinco y media de la tarde
César Palacios
Paseíllo

Remate de Fandiño en el quite
Gallo en el primero
Estocada de Gallo
El segundo
Media de Fandiño
Con la derecha
Estocada de Fandiño al segundo
El tercero
Perfilado
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