De oca a oca y tiro porque me toca
5 Toros de Javier Pérez Tabernero y 1 del Conde Mayalde
El Fundi: silencio y aplausos
Sergio Aguilar: saludo y saludo
Luis Bolivar: saludo con aviso y silencio
Texto y fotos: JMSV

Un susto en la barrera

El Fundi saludando a sus picadores

Bolívar

Sergio Aguilar

Los capotes de brega

Paseíllo de El Fundi

Lance de recibo

El Fundi en uno de pecho

Pero lo echaron a los corrales
5 Toros de Javier Pérez Tabernero y 1 del Conde Mayalde
El Fundi: silencio y aplausos
Sergio Aguilar: saludo y saludo
Luis Bolivar: saludo con aviso y silencio
Texto y fotos: JMSV
Un susto en la barrera
Eran las ocho cuando empezaba la lidia del segundo, que no era de Pérez Tabernero, sino del Conde de Mayalde, pero tampoco era el segundo que salía al ruedo, sino el quinto, porque antes fueron devueltos al corral el sobrero Peón de Hermanos Domínguez Camacho, y el sobrero del sobrero, Oculista, de Torrehandilla.
Volvamos atrás, llegaron los toreros media hora antes de las siete e hicimos los retratos de rigor en el patio, si bien la expectación para los fotógrafos fuera la visita al túnel del gran Lucien Clergue, autor de la mayor parte de las fotografías que se exhiben en la exposición dedicada a Picasso y el barbero Airas bajo la dirección de Carlos Abella.
El Fundi, como acostumbra, fue el maestro, pero su lote no fue el propicio para tener una tarde redonda. Aún así consiguió arrancar los aplausos del respetable en el cuarto. Sergio Aguilar, tras el jaleo del segundo, que finalmente no tuvo fuerzas, se las vio con un quinto que le dio facilidades por la derecha y le puso dificultades por la izquierda. La estocada fue certera.
Quien pudo triunfar, una vez más, fue Luis Bolívar con Pitinesco, al que hizo una buena faena, dando distancia, aguantando las embestidas y levantando al público de los asientos en la tercera tanda. Tenía la oreja ganada de no haber fallado a espadas.
Pero el sentir general es que se nos fue otra tarde, una más de la Feria sin el pellizco de la Tauromaquia. Así lo comentaban los viejos del lugar cuando cerca de las diez, con la plaza recortada en luces de tinte ocre, subían por la senda de los elefantes, calle Alcalá arriba, en busca de la cena.
(Parte médico: Sergio Aguilar sufrió un puntazo leve en el muslo izquierdo durante la lidia del segundo, que no le impidió seguir en el ruedo).
Volvamos atrás, llegaron los toreros media hora antes de las siete e hicimos los retratos de rigor en el patio, si bien la expectación para los fotógrafos fuera la visita al túnel del gran Lucien Clergue, autor de la mayor parte de las fotografías que se exhiben en la exposición dedicada a Picasso y el barbero Airas bajo la dirección de Carlos Abella.
El Fundi, como acostumbra, fue el maestro, pero su lote no fue el propicio para tener una tarde redonda. Aún así consiguió arrancar los aplausos del respetable en el cuarto. Sergio Aguilar, tras el jaleo del segundo, que finalmente no tuvo fuerzas, se las vio con un quinto que le dio facilidades por la derecha y le puso dificultades por la izquierda. La estocada fue certera.
Quien pudo triunfar, una vez más, fue Luis Bolívar con Pitinesco, al que hizo una buena faena, dando distancia, aguantando las embestidas y levantando al público de los asientos en la tercera tanda. Tenía la oreja ganada de no haber fallado a espadas.
Pero el sentir general es que se nos fue otra tarde, una más de la Feria sin el pellizco de la Tauromaquia. Así lo comentaban los viejos del lugar cuando cerca de las diez, con la plaza recortada en luces de tinte ocre, subían por la senda de los elefantes, calle Alcalá arriba, en busca de la cena.
(Parte médico: Sergio Aguilar sufrió un puntazo leve en el muslo izquierdo durante la lidia del segundo, que no le impidió seguir en el ruedo).
Calentando los caballos
El Fundi saludando a sus picadores
Bolívar
Sergio Aguilar
Los capotes de brega
Paseíllo de El Fundi
Lance de recibo
El Fundi en uno de pecho
Pero lo echaron a los corrales
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