Quites por sentimientos
Texto y fotos: JMSV
Camino de casa me preguntaba: ¿Y como lo cuento? Porque una cosa es verlo y otra contarlo. Fue en el tercero, en el de Luque. Vestido de verde y oro, se fue al centro del platillo y quitó por chicuelitas… Fue bonito, y entonces el Morante albero, ese genio que brilla con solo mover un dedo, quiso que el Madrid taurino se impregnara de sentimiento. Y los olés en las verónicas se fueron hacia el Manzanares por el Abroñigal abajo, siguiendo los trazos de la M-30, y el eco subió hasta los cerros de Manuel Becerra… Y volvió el de verde, el niño Luque, que tomó la lección del maestro y le vino a decir que ya sabe mucho de lo que le enseña. Y otra vez el maestro Morante … y así hasta armarse la de Dios… porque la plaza rugía… Y yo también. Al fondo estaba Cayetano, que no fue invitado a la juerga. Pero no se quedó atrás en el que correspondía a Morante, o sea el cuarto, y dibujó con el capote bellos trazos que completaron la tarde de quites.
La crónica la hará don Manuel Durán a altas horas de la madrugada, que hoy es víspera de Fiesta y dice que se va de quites.

Esto es llegar con tiempo

Morante

Cayetano llegando a la plaza

Los quites a Relatero II

Los quites a Relatero III

Los quites a Relatero IV

Los quites a Relatero V

Los quites a Relatero VI
Texto y fotos: JMSV
Un saludo tras los quites
Camino de casa me preguntaba: ¿Y como lo cuento? Porque una cosa es verlo y otra contarlo. Fue en el tercero, en el de Luque. Vestido de verde y oro, se fue al centro del platillo y quitó por chicuelitas… Fue bonito, y entonces el Morante albero, ese genio que brilla con solo mover un dedo, quiso que el Madrid taurino se impregnara de sentimiento. Y los olés en las verónicas se fueron hacia el Manzanares por el Abroñigal abajo, siguiendo los trazos de la M-30, y el eco subió hasta los cerros de Manuel Becerra… Y volvió el de verde, el niño Luque, que tomó la lección del maestro y le vino a decir que ya sabe mucho de lo que le enseña. Y otra vez el maestro Morante … y así hasta armarse la de Dios… porque la plaza rugía… Y yo también. Al fondo estaba Cayetano, que no fue invitado a la juerga. Pero no se quedó atrás en el que correspondía a Morante, o sea el cuarto, y dibujó con el capote bellos trazos que completaron la tarde de quites.
La crónica la hará don Manuel Durán a altas horas de la madrugada, que hoy es víspera de Fiesta y dice que se va de quites.
Esto es llegar con tiempo
Morante
Cayetano llegando a la plaza
Los quites a Relatero II
Los quites a Relatero III
Los quites a Relatero IV
Los quites a Relatero V
Los quites a Relatero VI
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