¡Imposible!
Toros de José Ignacio de Charro (el 1º de Navalrosal)
Frascuelo: aplausos y saludo tras aviso
Robleño: aplausos y aplausos
Luis Miguel Vázquez: aplausos y silencio
Corrida mansa y descastada, sin posibilidad para los toreros. A pesar de todo, por cinco veces arrancaron los matadores los aplausos del público, resultando ganador por la mano Frascuelo, que salió a saludar en el cuarto. Tan sabio como veterano, don Carlos Escolar ignoró al primero y solo le aplicó un trasteo (no se merecía mas), atractivo para los fotógrafos. En el segundo estuvo en torero, como acostumbra, y dejó esas pinceladas de sabor que tanto gustan en Las Ventas, incluidas dos medias en el centro del platillo. Robleño se batió con el segundo hasta ganarle el pulso bajo los tendidos de sol, y con el quinto más de lo mismo pero sin lucimiento. Luis Miguel Vázquez se adornó más que toreó, pero tampoco pudo hacer más porque el ganado no le dio oportunidades. Así pues, tarde calurosa en la que cayó la hoja del calendario sin que hubiera tormenta como amenazaban los televisivos “profesionales tiempo”.
Los picadores

Robleño y su cuadrilla

Frascuelo
Toros de José Ignacio de Charro (el 1º de Navalrosal)
Frascuelo: aplausos y saludo tras aviso
Robleño: aplausos y aplausos
Luis Miguel Vázquez: aplausos y silencio
Texto y fotos:JMSV
Saludo de Frascuelo en el cuarto
Corrida mansa y descastada, sin posibilidad para los toreros. A pesar de todo, por cinco veces arrancaron los matadores los aplausos del público, resultando ganador por la mano Frascuelo, que salió a saludar en el cuarto. Tan sabio como veterano, don Carlos Escolar ignoró al primero y solo le aplicó un trasteo (no se merecía mas), atractivo para los fotógrafos. En el segundo estuvo en torero, como acostumbra, y dejó esas pinceladas de sabor que tanto gustan en Las Ventas, incluidas dos medias en el centro del platillo. Robleño se batió con el segundo hasta ganarle el pulso bajo los tendidos de sol, y con el quinto más de lo mismo pero sin lucimiento. Luis Miguel Vázquez se adornó más que toreó, pero tampoco pudo hacer más porque el ganado no le dio oportunidades. Así pues, tarde calurosa en la que cayó la hoja del calendario sin que hubiera tormenta como amenazaban los televisivos “profesionales tiempo”.
Los picadores
Robleño y su cuadrilla
Frascuelo
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