GRAN HOMENAJE A “YIYO” EN LAS VENTAS

Por Muriel Feiner

Fue muy emotivo y gratificante ver la sala Antonio Bienvenida de Las Ventas llena, con un NO HAY BILLETES, para homenajear a Jose Cubero Yiyo, en el 25 aniversario de su muerte, que como todos los aficionados saben, ocurrió en Colmenar Viejo, el día 30 de agosto de 1985.
El homenaje no pudo ser más sentido ni merecido. El Director-Gerente del Centro de Asuntos Taurinos Carlos Abella, que organizó el acto, empezó con la proyección de un video con algunas de las mejores faenas del diestro. Luego el redactor jefe de la revista 6toros6 José Luis Ramón y el matador y ganadero José Miguel Arroyo Joselito, ambos compañeros de Yiyo en la Escuela de Tauromaquia de Madrid, contaron anécdotas sobre su añorado amigo. El vicepresidente de la CAM, Ignacio González fue el encargado de cerrar el acto.
En primera fila estaban el padre de Yiyo, Juan Cubero, con sus dos hijos, Juan y Miguel. Me acordé de su madre, Marta, que entrevisté para mi primer libro LA MUJER EN EL MUNDO DEL TORO. Ella era la gran ausente en este homenaje pero se entiende. Su marido me dijo que ella no podía asistir a estos actos y además a ellos, los hombres de la casa, y todos toreros, también les hace cuesta arriba.
Marta me contó lo siguiente en aquella entrevista: “Yo sé que mi hijo iba contento ese día a torear en Colmenar. Iba a sustituir a Curro Romero y, como siempre, me preguntó: Mama, ¿qué quieres que te traigo? Y yo siempre contestaba lo mismo: Las orejas.” Y seguía ella diciendo: “Lo que me duele más aún es que Dios no le ha dejado más tiempo en la tierra para que pudiera haberse consagrado totalmente como figura del torero. Sé que él habría preferido morir en la plaza en vez de en la M-30, como lo ocurrió a un amigo suyo.”
Pues, ya ves, Marta, la Sala Bienvenida estaba llena como jamás lo había visto para homenajear al recuerdo de tu hijo. No se le olvida.
Como reza el letrero en la Escuela de Madrid, donde fue alumno estrella: “Ser torero es difícil; llegar a ser figura del torero es un milagro.” Y se añade debajo:. “El toro te puede quitar la vida, pero jamás la Gloria.” Burlero le quitó la vida a José Cubero Yiyo pero su nombre estará siempre escrito con letras de oro en la historia del toreo.









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