Proyecto cultural sobre Tauromaquia basado fundamentalmente en la fotografía.
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Una (otra) forma de generar documentos y sugerir miradas.


domingo, 28 de junio de 2009

CORRIDA DE TOROS

Fernando Robleño, Morenito de Aranda, Iván Fandiño
Toros de Charro de Llen

Poco toro y mucha torería

Texto y fotos: J.M.S.V.


Fandiño a merced de Solitario

Esta tarde venía conmigo a los toros mi amigo Iñigo Fernández. Llegó de México en el vuelo de Iberia 6402 hacia las dos y media de la tarde. Le recogí en el aeropuerto, fuimos a dejar las maletas a la Casa de Velázquez y desde allí nos fuimos a los toros. Era la primera vez que pisaba Las Ventas y doy fe de que se marchó emocionado, y eso que no hubo toros, porque los de Charro de Llen fueron tan flojos que los diestros no pudieron obtener el triunfo deseado.
Pero hubo mucha torería, de los tres. Cada cual a su modo. Robleño estuvo en su línea, entregado y con ganas, y mató de dos estocadones (en su segundo pinchó, pero la certera fue de órdago). La tarde fue a espadas, porque los matadores despacharon a las reses ejecutando la suerte como se hacía antes, a lo grande.
Morenito de Aranda estuvo muy torero, con elegancia en el capote, e incluso se lució aun más cuando el quinto fue devuelto a los corrales porque ya era imposible tragar más inválidos.
Pero el que dejó huella en mi amigo Iñigo fue Iván Fandiño, de quien al terminar la corrida dijo: ¡Este torero gustaría en México! Tomen nota señores, porque Iñigo Fernández es profesor en la Universidad Panamericana y lo que dicen allí va a misa.
El presidente fue silbado al final, por no devolver otros tres toros y por negar la oreja a Fandiño. Señor Presidente: ¡Cuándo vengan los mediáticos a ver si hace usted lo mismo! Respete usted a los que torean y al público soberano.


Santa Gema


Morenito liándose


Robleño en el túnel


Fandiño liándose



Una cornada


Entregando la llave al torilero


Cambiado de Robleño


Robleño con la derecha


Robleño con la izquierda



Estocada de Robleño al primero


El segundo



Remate de Fandiño



Limpiando las puyas



Natural de Morenito



Muerte de Gironcillo


Un torero fantasma



Brindis de Fandiño a Lancho



Derechazo de Fandiño



Fandiño gustándose


Robleño de pecho


Fandiño con la derecha


Vuelta al ruedo de Fandiño

CRÓNICA

La montera cayó bien

Texto y fotos: Manuel Durán Blázquez


La montera de Iván Fandiño a punto de caer bien
Corrida del encaste atanasio de la ganadería de Charro de Llen, para Fernando Robleño, Morenito de Aranda e Iván Fandiño. Toda la corrida adoleció de falta de fuerza y como consecuencia apenas sin emoción. Hicieran lo que hicieran los toreros, que además se la tenían que jugar con toros de embestidas dudosas y gazaponas. Hemos visto muy buenos volapiés de los tres espadas, precedidos de algunas series, sobre todo con la mano derecha, también excelentes. El problema de la falta de fuerza y la protesta constante de los toros desde el tendido significa en Madrid que los toreros lo tienen crudo para conseguir triunfar. De hecho ya en el quinto se consiguió devolver un toro al corral y parece que las protestas se acabaron para el sobrero de Navalrosal y el sexto.
Y en esto la montera cayó del lado bueno en el caso de Iván Fandiño. Es cierto que consiguió alguna tanda de emoción, tirando del colorado último, pero creo que más o menos lo mismo habían logrado antes Robleño y Morenito en alguno de sus toros. Mala suerte para ellos porque al no ser alcanzados ni cogidos y en cambio protestarse sus toros, expusieron pero con menos resultado. No digo que no mereciera Fandiño esa vuelta, pero seguro que influyó la cogida tan fea, afortunadamente sin consecuencias, salvo en el traje que terminó hecho jirones. Y lo que si creo que influyó es que la montera cayó bien. Brindó con decisión al público un toro colorado de capa, no muy habitual en el encaste Atanasio y la montera cayó bien. También es cierto que su disposición (hizo un bonito quite por tafalleras en el segundo), el susto del revolcón y la buena estocada fueron correspondidas con la vuelta al ruedo después de una fuerte petición.Y en cambio, también brindó al público Morenito de Aranda y no consiguió nada... y no digamos Robleño, que cuando vieron que iba camino de los medios a brindar el primero, hasta se le protestaba, cuando en realidad iba a brindar al cielo... ¡¡Ya solo falta que en Madrid se proteste la voluntad de brindar!! Menos de un cuarto de plaza en Madrid significa mucho granito al aire y pesa tanto que a veces por mucho o por poco, casi da lo mismo venir a torear a Las Ventas. Con esa sensación me quedé al finalizar la corrida, ya que el premio de la vuelta al ruedo vino no por torear y por matar muy bien, que así lo hicieron los tres toreros, sino porque uno de ellos fue cogido y la emoción subió de tono.

Robleño se lía solo
El brindis al cielo de Fernando Robleño

Robleño en su primero
Cambiado por la espalda al primero de la tarde


Natural de Morenito de Aranda al segundo

Natural de Fandiño al tercero


Percance sin consecuencias de Fandiño


Volapié a ley de Fernando Robleño


Imponente presencia del sobrero de Navalrosal

Inicio de faena de Fandiño al sexto

GALERIA DE LUJO (Paloma Aguilar)


Esperando al matador


Minutos antes



Juntos


Minutos previos


Contraluz


Concentración


De salón


Junto al alguacillo


La estampa


Fandiño


Robleño


La empuñadura


Morenito con el capote


Pendientes


Derechazo de Morenito


Atento


Con la derecha


Cambiado por la espalda


Cambiado por detrás


Robleño muy dispuesto


El final


La muerte del toro


Pitón partido


Derechazo de Morenito


Templando

Robleño con la zurda


Fandiño a la verónica


Derechazo de Fandiño


Percance de Fandiño


Fandiño por bajo


Vuelta al ruedo de Fandiño